La Institucionalista

Explicando la política nuestra desde una visión institucionalista

Jugando a la gallina con los bonistas

Originalmente escrito en Febrero del 2016, cuando aún no se había aprobado PROMESA. A pesar que la situación cambió un poco, las conclusiones son las mismas.

Aparece en escena  Jim Stark (interpretado por el actor James Dean) al volante de en un Mercury 1949, con cigarrillo en mano  contemplando el abismo al final del camino. Jim se prepara a retar a Buzz Gunderson (interpretado Corey Allen) a un duelo. Ambos jóvenes han decidido correr a toda velocidad hacia el precipicio de la montaña, y el primero que se detenga o se desvié es la gallina y pierde el duelo.  Así es una de las escenas más emblemáticas del clásico fílmico “Rebel Without a Cause” (1955) en lo que se conoce como el juego de la gallina.

Sin embargo el juego de la gallina no solo se juega en la ficción hollywoodense, sino que es parte intrínseca de la aplicación de la teoría de juegos al ámbito político. La teoría de juegos, una disciplina de lógica-matemática,  busca entender las interacciones y estrategias de jugadores bajo ciertas estructuras de incentivos y castigos.  Estos juegos, que ni son divertidos ni inocentes,  describen situaciones políticas con impresionante veracidad.

La teoría de juegos nos permite hacer predicciones y dilucidar estrategias de acción. Ésta establece que cada jugador, como ente racional, busca maximizar sus beneficios y reducir sus costos. Pero en el cálculo hacia la búsqueda de su beneficio, debe incluir las posibles acciones del otro jugador. Lo que quiere decir que cada jugador tiene que buscar un curso de acción que contenga el menor de los costos, dado las posibles acciones del otro.

Precisamente porque en la política toda interacción es un juego de quién obtiene qué, y a qué costo, que la teoría de juegos es clave para entender la situación entre Puerto Rico y los bonistas.

¿Cómo se juega?

Comúnmente el juego de la gallina se juega donde dos carros marchan a toda velocidad de frente uno al otro. El primero que se desvié o quite es la gallina, si ninguno lo hace, se estrellan de frente resultando el peor de los casos. En términos de la teoría de juegos y en política (ver la siguiente tabla), se refiere a una situación con dos jugadores (en este caso hipotético, llamaremos Juan y Pedro) con intereses encontrados y tienen que decidir si seguir hacia adelante y buscar a toda costa obtener su objetivo, lo que llevará a una confrontación directa (situación d)  y por tanto el peor de los desenlaces (ambos pierden grandemente), o desviarse de su objetivo (situación B y C)  y dejar que el otro gane. Es importante notar, que el jugador que se desvíe no gana nada (es la gallina), pero si continúa y el otro se desvía, entonces tiene todas las de ganar.  Pero si ambos se desvían, ninguno gana, ambos terminan siendo gallinas (situación a).

Sí Juan …  y Pedro … Entonces:
a) Se desvía Se desvía Ninguno gana
b) Se desvía Continúa Gana Pedro
c) Continúa Se desvía Gana Juan
d) Continúa Continúa Los dos pierden

Puerto Rico en el gallinero:

 

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La situación actual entre el gobierno de Puerto Rico y sus acreedores describe perfectamente el juego de la gallina.  Puerto Rico ya ha declarado que sin una restructuración de su deuda, no podrá cumplir con todos los pagos y a los plazos que están actualmente vigente.

Los bonistas, especialmente aquellos que han comprado Bonos emitido por el Gobierno del ELA (llamados de Obligación General), se han rehusado a negociar una restructuración que le permita Puerto Rico continuar operando, y atrasar la fecha de vencimiento de una parte de los bonos. Su postura de intransigencia emana de la Constitución de Puerto Rico, artículo VI, donde establece que: “El Secretario de Hacienda podrá ser requerido para que destine los recursos disponibles incluyendo sobrantes al pago de los intereses sobre la deuda pública y la amortización de la misma en cualquier caso al cual fuere aplicable la Sección 8 de este Artículo VI mediante demanda incoada por cualquier tenedor de bonos o pagarés emitidos en evidencia de la misma.”

Veamos. Si los bonistas insisten en que se les pague, Puerto Rico tiene dos cursos de acción: rehusarse o pagarla. Si paga, el gobierno y el pueblo de Puerto Rico pierde, y ganan los bonistas. Por tanto, la gallina es Puerto Rico. Por otro lado, si los bonistas dejan de insistir en que se pague la deuda y acceden a una restructuración, ellos pierden y gana Puerto Rico. Aquí los bonistas son la gallina.

¿Qué pasa sí Puerto Rico se rehúsa pagar, y los bonistas se rehúsan a negociar? Aquí la ley está a favor de los bonistas, pero no sus intereses económicos. Los bonistas pueden demandar al Secretario de Hacienda y el gobierno de Puerto Rico. Esto quiere decir, que si los bonistas no acceden a una restructuración, su otra opción es demandar al gobierno de PR. Para Puerto Rico, este es el peor de los escenarios. Una demanda implica millones de dólares gastado en abogados.

Ahora, esto también implica unos costos millonarios para los bonistas. Lo que quiere decir que sin un acuerdo de restructuración, los bonistas se verían sin el ingreso que vendría por el pago de la deuda, y encima pagando millones en gastos de abogados, en un proceso judicial que podría tomar años. Los bonistas salen mejor si reestructuran y reducen sus pérdidas, que arriesgarse a perder más mediante un proceso judicial.

Lo que, si continuamos con el análisis del juego de la gallina, llevar a Puerto Rico ante la corte, representarían el peor de los casos para ambos. Termina perdiendo tanto los bonistas originales (no hablo de los fondos buitres), como Puerto Rico.

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Puerto Rico: So close yet so far-My experience trying to get internet

When I first moved to Puerto Rico, I got Liberty Cable PR internet, but this was in Toa Alta. I later moved to Ocean Park, San Juan and made the service transfer without a problem. I was relative happy with Liberty, but I found their connectivity extremely slow during peak hours. Which shows a problem with their infrastructure. I thought I will buy a house in the Metro area, but my asthma and allergies couldn’t stand having to live with air conditioners. My husband and I found and obviously bought an amazing house in Aguas Buenas. We have great neighbors. We are less than 15 minutes away from Caguas and 10 min. from “downtown” Aguas Buenas. But it has been 11 days and I still can’t find who can provide me the internet service that I and my husband need to work from home. I am college professor at UPR-Rio Piedras and my husband runs his business remotely from home as well.

Liberty Cable told us that the cable doesn’t reach our house. Which is ironic,giving the fact the we are  living under what they consider to be “covered areas”. We even asked for a special order to have them extend the cable. But when the “supervisor” came, he said that it won’t get to our house. Since we can’t use their service, they are trying to charge us $200.00 to cancel the contract. I am baffled by this. Am I supposed to make my decision on where to buy a house based on their availability or otherwise punished? What I found extremely interesting, is that I found a map published by the not-for-profit organization ConnectPuerto Rico, which shows that where I live its supposed to be covered by DSL and Cable Broadband. But, you know,  “el papel lo aguanta todo.”

I called Claro PR to go then with DSL, which I heard is not great but at least is consistent. This at the recommendation of my front neighbor, I shall repeat, FRONT NEIGHBOR, who has Claro Internet. When the installation guy came, he immediately told me, without even getting out of the car: “I doubt you have telephone service in your house”. His explanation was that the telephone company only has 10 ports allocated for all the houses in our area. If those 10 “ports” are taken we will not only have no internet, but no phone service AT ALL! He then left, to double check if indeed there were all taken. He left without a call, I called him to see what he found, and he said that all the lines were taken, and that there’s nothing to do. I will have to wait for someone to give up their phone service and I have to be out in the  look for it, so then I can Claro to snatch that line. I found that so strickingly ridiculous, that I laugh, but then started to sob.

How am I supposed to be a great Professor, using the latest information available online, when I have to go to Rio Piedras to use it? Which by the way, the university has not provided me a computer or the software that I need to teach the classes that I was hired to teach, but that’s another “20 pesos”. How can my husband be able to produce and grow his business, which is becoming more global everyday, when we can’t get a steady and fast internet connection, in an area that for all accounts is “covered” by broadband internet? How can Puerto Rico progress and insert itself into the fast paced global economy when its citizens cannot use the most important tool to do so?

We are left with two options: Satellite or Wireless internet. And unfortunately all of them have caps on how much data we can use, or even worse, which is the case of Hughesnet, have the speed of DialUP with the cost of Optic Fiber Internet. This will make our professional work and our business less productive, more time consuming, and above all more expensive. Overall, Puerto Rico is not a competitive place to have a business. I feel powerless, especially since these companies, seem to not care that I want to pay for their service. I hear people like Karen Larzon, the ex-governor Fortuño and others in the field  talking about expanding broadband access. I think one thing is having access in theory, and another is having access in reality. At this point I feel there’s nothing I can do, as a prospect client, to have a reliable, fast, and cost-effective internet service that will allow me to become a better professional and for my husband to grow his business using uerto Rico as his hub. And the sad thing is, I AM NOT ONLY ONE!

I really hope this post reaches someone, anybody, who can help or at least is going through the same ordeal. If you are one of the “broadbandless” person, share your experience in the comments section below this post.

Mayra

P.S. I typed this from a borrowed computer, which belongs to a collegue, and that I personally connected in my campus’ office.

Manifiesto o ¿salida del closet?: Cómo científica social, en que creo y lo que no.

He tenido en los últimos meses varias conversaciones con mis estudiantes y colegas que me ha llevado a repensar en la necesidad de plantear y ser honesta en lo que creo, pero no sobre el mundo o mis posturas ideológicas, sino plantear mi visión epistemológica. Creo que es necesario, especialmente para nosotros los científicos sociales, plantear cuál es nuestra visión del proceso de adquirir pensamiento y cómo entendemos científicamente, el mundo que nos rodea. Es adecuado entonces, como el Prof. Raúl Cotto Serrano nos surgiere, desarrollar una visión de la naturaleza humana y sobre las instituciones sociales.

 

Primero, yo no creo que el ser humano sea bueno o malo por naturaleza. Esta dualidad que constantemente se cree que es mutuamente exclusiva, demuestra ser confusa cuando vemos que ambas, la bondad y la maldad, pueden coexistir y manifestarse simultáneamente en las acciones un ser humano. Solo creo que el ser humano quiere vivir, y vivir bien. Creo que una persona será buena cuando esto le permita vivir, y será mala cuando esto le permita vivir. La maldad o la bondad no son elementos esenciales del ser humano, sino herramientas que nos permite lograr ciertos objetivos, y que su clasificación como malo o bueno es referente a construcciones sociales de moralidad.

 

Tampoco creo que todos los que nos pasa es únicamente resultado de nuestra agencia, predisposiciones, acciones o capacidades. El no entender las estructuras sociales y su efecto en el comportamiento humano, culpamos a las víctimas por “escoger ser” víctimas, mientras sobre estimamos la capacidad y la agencia de los que, a base de nuestros valores sociales, consideramos exitosos.

 

Tampoco creo que las estructuras sociales determinen totalmente nuestras vidas. Porque las estructuras son, en muchas ocasiones, constantes, inmóviles y rígidas. Pero la experiencia humana es fluida, cambiante y variable. No podemos fijarnos solo en aquellas acciones y procesos que se predicen y se explican por las estructuras, y a la vez ignorar, intelectual y teóricamente, aquellas instancias que rinden el determinismo estructural fútil. El determinismo estructural rinde a todo grupo marginalizados o victimizados por las estructuras, como precisamente eso, como víctimas incapaces de agencia voluntaria y redentora. Deja de entender aquellos muchos casos donde las víctimas dejan de ser víctimas, donde los resultados, a pesar de las estructuras, han sido productos de su agencia.

 

Y sobre todo, lo que no creo que haya una teoría o una ideología que pueda explicar, con el uso de unas cuantas variables, la complejidad de la experiencia humana. No creo que la complejidad de nuestras vidas sociales, políticas y económicas se puedan reducir a unas variables. Cuando simplificamos la experiencia humana a una teoría de agencia individualista o a una teoría de determinismo estructural, caemos en una falacia lógica donde empezamos a explicar todo y nada a la vez. Donde los argumentos se convierten en tautologías y en muchas ocasiones toda contradicción se explica con argumentos Ad- hoc. Entre más simplista es una teoría o ideología, más propensos seremos en tratar de encajar, a la mala, todo lo diverso, lo opuesto, lo cuestionable en los cajones ontológicos de tal teoría. Tenemos que entender que teorías son simplificaciones de la realidad, que nos permite hacer sentido de la diversidad y complejidad de las acciones del ser humano. Sin embargo, aunque por motivos profesionales y académicos, exista una subscripción a una teoría o paradigma científico, no quiere decir que tal teoría es omnipotente en explicar este mundo. Mientras una teoría nos permite guiar nuestro quehacer investigativo e intelectual, nos permita indagar los detalles de nuestro comportamiento sistémico, esta siempre fallará en explicar lo todo.

 

 

Lo peor es cuando creemos que una teoría o ideología puede explica todo lo que pasa . Cuando nos subscribimos a tal visión intelectual de una totalidad teórica, empezamos ha ignorar otras voces, a entender menos otras explicaciones, a ignorar todo lo que contradice estas teorías. Entre más fuerte es nuestra adhesión a un punto de vista, a una ideología, o a una teoría, entre más simplista y determinista es ésta, más fuerte será nuestra disonancia cognoscitiva. Y esto es peligroso, por que una visión simplista del mundo, que ignora diversidad y discordancias, conlleva a luchar por unos cambios políticos, sociales, y económicos que terminan siendo inútiles sino completamente nefastos. Le temo aquellas ideologías pseudo-teóricas que se convierten en religión, que se creen por convicción y no por razón, que levantan y alborotan las pasiones más ardientes del ser humano, pero muy pocas veces motivan al pensamiento auto-crítico, al uso de la razón, y sobre todo el entendimiento y la empatía intelectual. No hay nada más peligroso que el pensamiento crítico sin pensamiento, al igual que el pensamiento sin crítica. Porque el pensamiento sin crítica es dogma y conservador, pero crítica sin pensamiento es caos sin razón.

 

Que quede claro, no creo que la única verdad es que no hay verdades. Para nada soy una post-modernista, sino más bien soy una post-positivista. No creo que todo es relativo y subjetivo, y que la búsqueda de conocimiento empírico es una perdida de tiempo. Pero tampoco creo que el quehacer intelectual y el método científico es un ejercicio para conocer la verdad absoluta y objetivas de las cosas. No creo que podemos, con certeza, predecir el comportamiento humano, al igual que no creo que el mundo animado esta operado y determinados por leyes de causa y efecto como el mundo de la física. Sin embargo, creo en que existe un mundo más allá de mis pensamientos y mi subjetividad. Creo que el comportamiento humano exhibe tendencias sistemáticas en muchas ocasiones, pero en otras, ocurren fortuitamente, Pero que ambos mundos, el sistemático y el fortuito, se pueden entender y las acciones sistemáticas y fortuitas se pueden distinguir. Más sin embargo reconozco que como observante, mi análisis del mundo no está completamente desligado de mis prejuicios contextuales, que se han formado por ser mujer, por ser mujer de color, por ser mujer de color que creció en un mundo de pobreza y marginalización. Es aquí lo más importante de mi visión ontológica y epistemológica, que reconozco que mis observaciones no son infalibles, que es necesario que se verifiquen. Y que el verdadero conocimiento del ser humano no se da en tratar de descubrir leyes de comportamiento, pero en descubrir patrones de comportamiento. Y este que hacer, especialmente si se da honestamente, teniendo en cuenta nuestras limitaciones y nuestros prejuicios, de manera colectiva y sobre todo crítica de nuestras limitaciones y fortalezas, nos obliga ha adquirir un conocimiento de lo qué es y cómo es, que últimamente  se acercará a la realidad aunque este acercamiento sea imperfecto. A pesar que en muchas ocasiones lo que aprendamos a través de la observación, el pensamiento lógico, y la investigación, no se conformará a nuestras visiones ideológicas de lo que debe ser, nos ayudará a construir lo que queramos que sea, así sea imperfectamente.

¿Cómo un sistema electoral silencia Mari Tere González? Un análisis institucional de la aprobación de la reforma de maestros.

En los años 1950 y 1960 el sociólogo francés Maurice Duverger observó un importante fenómeno político que se convirtió en lo que se considera la única ley natural  en el campo de las ciencia políticas.  Duverger observó que en sistemas electorales en donde los candidatos son elegidos por pluralidad en distritos con una solo puesto electivo, el sistema termina con solo dos partidos. No es sorprendente que en Puerto Rico y Estados Unidos, donde tenemos precisamente este sistema, exista  sólo dos partidos con posibilidades reales de ganar las elecciones y obtener poder.  La importancia de esta observación es que la viabilidad y número de partidos no está determinado por las preferencias de la población, o por las divisiones ideológicas de los votantes, o por mérito ideológico de otros partidos, sino por el tipo de sistema electoral o  mejor dicho por las instituciones electorales.  

La ley Duverger, como se le ha llamado a este fenómeno, ha sido fundamental para la renovación del estudio de instituciones en el campo de las ciencia políticas. Esto ha sido consolidado con la obra de Douglas North, premio Nobel en 1993.  Su trabajo es basado en su análisis histórico-económico, y éste establece que las instituciones  son fundamentales para entender los cambios y el desempeño económico y político de distintas sociedades. North define instituciones como las reglas del juego y estas reglas imponen restricciones y obligaciones que definen que tipo de acciones son aceptadas, también establecen costos e incentivos para cierto tipo de acciones. El ser humano se entiende entonces como un ente racional que busca maximizar sus intereses, pero sus acciones estarán condicionadas a las instituciones establecidas. Tanto Duverger como North ponen al descubierto el fuerte efecto de instituciones en nuestras acciones, pensamientos e ideologías.

Esta visión de la importancia de las instituciones no es innovadora. Los fundadores de la constitución de Estados Unidos estaban muy claros sobre la importancia de creación de instituciones (las reglas de juego) y las consecuencias  de estas en el comportamiento humano. Unos de los temores que los padres de la constitución estadounidense, y que es reflejada en las cartas federalistas, era la concentración de poder en la manos de unos y la dictadura de la mayoría, donde ambas situaciones representaban un peligro hacia los intereses de las minorías. Es por ende que padres de la constitución buscaron crear una república y no una democracia, donde gobernara la ley y no las masas. 

La constitución de EE.UU. es la más antigua y más corta del mundo. Esta ha sido muy eficaz en evitar mayorías absolutas en ambas ramas electivas. El ensayo federalista no. 51 explica la necesidad de la división de poder entre las tres ramas, y sobre todo la división de poder entre la rama legislativa, que de acuerdo a James Madison, era la más fuerte. Madison sugiere distinto tipos de elecciones de manera que la Cámara no reflejara las pasiones del momento de la población. La idea de la división de poderes era que esto incentive a los políticos a crear política pública por compromiso, que no se pasara leyes sin discusión y análisis, y sobre todo, que la política pública tuviera vigencia a largo plazo y que no se cambiara repentinamente y constantemente al vaivén de la opinión pública. 

En el caso de Puerto Rico, nosotros tuvimos que adoptar tal constitución republicana, de hecho está explícita en la Ley 600 artículo 2 que autorizó a los puertorriqueños a crear su propia constitución siempre y cuando creara “un gobierno republicano en forma.”  Puerto Rico, emulando entonces la constitución estadounidense,  adoptó las tres ramas de gobierno, con dos cámaras legislativas, una de las cámaras con representación geográfica y la otra cámara con representación poblacional, Sin embargo, nuestro sistema electoral, o sea la forma de elegir nuestros legisladores, difiere grandemente a la constitución de EE.UU. Mientras en EE.UU. los representantes son electos por términos de dos años, los senadores son electos por términos de seis años, sin embargo sólo una tercera parte de los senadores pueden ir a elecciones a la misma vez. Esto permite que cada dos años entre nuevos miembros a la legislatura.  En Puerto Rico elegimos todos los miembros de la cámara y del senado a la misma vez y en conjunto con todos los puestos electivos incluyendo el de la gobernación. Aparte de tener elecciones concurrentes, el sistema electoral de Puerto Rico permite el voto por partido, en lo que resembla a boleta de lista cerrada. Con una sola cruz debajo de un insignia podemos elegir todos los candidatos bajo ese partido. El sistema electoral puertorriqueño incentiva así el voto por partidos y no por candidatos.

Estas diferencias en el sistema electoral, conlleva a una de las grandes diferencias entre procesos políticos de EE.UU. y PR. En EE.UU. el legislador está, generalmente, más consciente de lo que su distrito quiere. Tiende a diferir a menudo con el presidente de su propio partido, incluso con los miembros de su propio partido. En EE.UU. es mucho más difícil pasar una ley sin discusión y sin enmiendas.  En fin de cuentas, la suerte o el destino del legislador en EE.UU. no está totalmente contralado por la  ejecución y suerte de su partido, pero por su trabajo a favor de su distrito. En Puerto Rico la suerte del legislador dependen de la  suerte de su partido. Y la suerte del partido depende en el desempeño del gobernador.

Para prueba de esta dinámica, acérquese a cualquier persona que haya votado en las pasadas elecciones,  y pregúntele quienes fueron los candidatos legislativos en su distrito y quien actualmente lo representa. Muchos no pueden nombrar los legisladores que los representan. Como dice North, las instituciones modifican nuestras acciones, pero sobre todos nuestros incentivos. En Puerto Rico no hay incentivos para tener legisladores con motivos y ambiciones independientes de su partido, ni hay incentivos para que elector se preocupe por quien en su legislador.  Por tanto el único incentivo del legislador en Puerto Rico es consagrarse con el liderato de su partido, y rogar que el gobernador sea favorecido por la opinión pública.

No es sorprendente que este tipo de instituciones o reglas del juego haya creado una dinámica política muy peculiar, aunque no única en el mundo. A pesar de tener un sistema de “checks and balances”  en papel, en realidad nuestro gobierno opera sin ningún tipo de peso y contrapeso entre la rama ejecutiva y legislativa. El partido que gane las elecciones controla toda política pública, y cualquier ley que se presente en cualquiera de las cámaras, será aprobada siempre y cuando sea sometida por un miembro del partido de mayoría.

Es precisamente nuestras instituciones electorales las que permitieron la reforma del retiro fuera aprobada tan vertiginosamente.  El proyecto fue sometido originalmente el 19 de diciembre  del 2013 en la cámara de representante y ya para el 24 de diciembre estaba en el escritorio del gobernador.  Esto demuestra que la Legislatura en Puerto Rico es un sello de goma para el gobernador,  donde se aprueba lo que el liderato del partido en turno quiere y la reforma del retiro es un ejemplo. No es sorprendente que Mari Tere González, a pesar de sus esfuerzos de parar la desenfrenada y volaz trayectoria de la reforma de retiro de maestros, y a pesar de su elocuente y vivaz deposición en contra de esta medida en el hemiciclo, terminó siendo silenciada.  Puerto Rico no es una república y no es una democracia, Puerto Rico es una partidocracia delegativa y el pueblo tiene que conformarse con solo votar por el partido “menos malo” cada 4 años, y de nuevo rogar que el pongan en poder cumpla con sus promesas de campaña. Y si no, bueno se tiene que esperar hasta las próximas elecciones.

Nos chavaron, pero como quiera votaremos por ellos

Hace poco, entre varias copas, tuve precisamente esta discusión y que la gente tomó con mucho desagrado. Yo les decía a aquellos, que como yo también habían entrado al mundo filosófico que usualmente procede de varios Don Quijotes,  que en las próximas elecciones ganará el PNP o el PPD. La conversación surgió cuando hablamos sobre la crisis económica y la crisis fiscal de la isla. Se hablaba como ambos partidos habían hipotecado al país, y que ninguno “valía ná”. Y en un tono sentencioso, hablaban de que nos merecíamos lo que pasa  (y para no ofender evito utilizar el adjetivo usado)  por lo poco inteligente que somos al seguir votando por los mismos partidos.

La conversación reflejó precisamente lo que muchos pseudo-analistas políticos cacarean a diario: “Que la crisis en la que estamos es culpa del fanatismo político”; “Es culpa de los que votan todas las elecciones por lo mismos corruptos, los mismos incompetentes, los que votan por partidismos o los que votan por castigar y no por programa”; “Que tenemos los que nos merecemos por ignorantes, por vagos, por el “ay bendito””;   “Que esto es causada por la mente colonizada”; “Que hasta que no votemos por otro partido no saldremos del hoyo”… y la peor de todas; “sólo en Puerto Rico somos tan $#@# que votamos por los mismo partidos que nos J#$@#” .

Pues yo difiero, difiero, difiero, y difiero un poco más. No porque entienda que estos argumentos no son válidos o sean erróneos, sino porque esto es lo mas superficial del témpano de hielo. Cuando vemos un témpano de hielo como el B-15 (tamaño de Jamaica), no importa cuan grande sea, lo que vemos es solo un 10% del témpano a simple vista. Para ver la verdadera magnitud del témpano del hielo tenemos que sumergirnos en el mar, tenemos que indagar, buscar más allá de lo obvio o lo que se ve a simple vista. Y ¿Cómo hacerlo?

Sobre todo tenemos que dejar de creer que lo que esta pasando es único en el mundo, que sólo le ha pasado a Puerto Rico. Ni el voto por dos partidos es único a Puerto Rico[i], ni la crisis fiscal ha ocurrido únicamente en Puerto Rico[ii] .  Ambos sólo denotan el aislamiento intelectual, que de los males que padecemos, es el peor de todos. Tenemos que entender el porqué, para entender las posibles soluciones. Y el porqué esta en las instituciones.

Douglas North explica que las instituciones pueden ser informales o formales y estas se definen como aquel conjunto de normas, reglas o leyes que regulan la conducta humana. Las instituciones te dicen que puedes y no hacer y que se espera de ti. Las instituciones formales son aquellas que existen en papel. Las leyes y las constituciones son todas leyes formales. Las instituciones informales, existen inter-subjetivamente. Estas son normas de comportamiento que son creaciones sociales, que se aceptan socialmente y se hacen cumplir informalmente.  Lo que es importante es que dentro de este marco teórico,  nosotros actuamos de manera racional. En otra palabras, actuamos a base de la maximización de una meta, así sea material o no. La capacidad y la manera de maximizar esta meta e incluso la meta per se, son determinadas por las instituciones.

Lo que quiero hacer claro, que en Puerto Rico se vota por los mismos dos partidos, no porque seamos un conjunto de individuos que intelectualmente suman a una “moronidad colectiva”, sino porque nuestras instituciones sólo nos permiten tener precisamente dos partidos por quien votar. La Ley de Duverger, afirma que en sistemas electorales mayoritarios con distritos de magnitud 1 (un solo silla a llenar por distrito), terminan teniendo dos partidos con posibilidades de ganar las elecciones. Me explico:

Digamos, que para el distrito Jacántara, hay un 1 puesto para llenar y el que obtenga más votos se gana el puesto.  Y están corriendo:

El partido león
El partido tigre
El partido conejo
El partido liebre

Y la siguiente es la distribución de las preferencias y votos entre los electores

El partido león==28%
El partido tigre==21%
El partido conejo=25%
El partido liebre==26%

En este caso, el partido león ganará el puesto, a pesar de que sólo representa un 28% de la población. Esto no le conviene a los votantes por los otros tres partidos, especialmente a los del partido del conejo y a el de libre, ya que el partido león representa una ideología totalmente opuesta a sus ideologías y preferencias.

¿Qué harán estos otros partidos en las próximas elecciones?  Los del partido del conejo tratarán entonces de votar por el de liebre ya que entienden que aunque el partido de la liebre no representa completamente su ideología como conejo, sus posiciones ideológicos son mas compatibles con las suyas, que las posiciones del partido león y del tigre, y por tanto prefieren al partido de la liebre que al del león o el tigre.

De la misma manera los del partido del tigre se verán amenazados por la posible victoria del partido de la liebre y votaran así por partido del león por las mismas consideraciones estratégicas.

Entonces ahora nos quedamos en las próximas elecciones con estos resultados

El partido león==42%
El partido tigre=7%
El partido conejo=5%
El partido liebre==46%

El partido de la liebre y el león se convierten así en partidos dominantes. Y este proceso de consolidará hasta que halla, de facto, sólo dos partidos.

¿Quiere decir que la gente actúa de manera irracional cuando votan por un partido que no los representa completamente? No, todo lo contrario, votan de manera racional especialmente cuando votan en contra a un partido que no quiere ver dominando el poder. Y lo más importante es entender, es que las instituciones electorales, precisamente regulan qué acciones se promueven y que acciones se penalizan. En un sistema mayoritario, se incentiva la creación de un sistema bipartidista, de la misma forma que las instituciones de representación proporcional, se incentiva un sistema multipartidista[iii].

Y si no me creen, pues les digo que en las cartas del tarot, en el horóscopo y hasta Rukimini me confirmaron esta predicción: que no importa cuan descontento la gente esté con el PNP y PPD y cuanto nuevos partidos surgan con propuestas innovadoras y transformadoras, en las próximas elecciones ganará el PPD o el PNP.

Pero una mejor pregunta es ¿cómo las instituciones que tenemos nos han llevado a esta crisis fiscal? Esta interrogante será el objeto de análisis de un próximo post.


[i] http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_ruling_political_parties_by_country Para una lista de paises con sistemas bipartidistas

[ii]  Ver las crisis de deuda en Latinoamérica durante la década de los 80’s, ver Japón hoy en día y las crisis de Grecia, España, Italia e Irlanda,  esto sólo por mencionar algunas.

[iii] Claro esta, existen otros sistemas electorales que tienen como consecuencia la creación de dos partidos dominantes, como el caso de Australia en el que se utiliza el voto preferencial. De la misma manera, que no se entra en detalle en este post que Puerto Rico complementa el sistema mayoritario con una de representante por acumulación que usualmente es nombrado “voto único transferible” y que permite, por ejemplo, que el PIP pueda obtner un escaño en cada cámara legislativa.